martes 30 de junio de 2009

NOCHE TRISTE


Río Negro - 30-Jun-09 - Opinión

Editorial
La noche triste de los K

Mientras que en las democracias consolidadas los mandatarios suelen entender que hay que conformarse con una parte del poder, ya que el sistema mismo se basa en la conciencia de que es mejor distribuirlo entre muchos, en sociedades autoritarias tratan de monopolizarlo, lo que supone hacer de la política un juego de todo o nada. Ha sido ésta la actitud del ex presidente Néstor Kirchner, razón por la que la derrota que acaba de sufrir a manos de Francisco de Narváez le ha resultado tan angustiante. A inicios de la campaña nos advirtió sobre que, a menos que triunfara su lista, el país podría precipitarse en el caos porque sin una mayoría dócil en ambas cámaras su esposa, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, no estaría en condiciones de asegurar la gobernabilidad. Pues bien: perdió la apuesta. Aunque Kirchner contó con todos los recursos del Estado nacional y la ayuda de una legión de candidatos "testimoniales", el electorado bonaerense -el 40% del nacional- acaba de repudiarlo. Y para que la derrota le fuera aún más dolorosa, muchos intendentes "testimoniales" del conurbano consiguieron más sufragios que él al darse los votantes el trabajo de cortar las boletas, subrayando de este modo elocuente su deseo de verlo humillado. Para colmo, incluso en su feudo natal, la provincia de Santa Cruz, los candidatos oficialistas fueron derrotados.

Los motivos del derrumbe del poder de convocatoria de Kirchner no constituyen un misterio. Una proporción sustancial de la ciudadanía aprovechó la ocasión brindada por las elecciones legislativas y por su transformación en un plebiscito sobre el matrimonio santacruceño para protestar contra el autoritarismo, la arbitrariedad, la corrupción, la inoperancia, la mendacidad y la soberbia que han sido los rasgos más notorios del gobierno del que es "el hombre fuerte". Según la presidenta Cristina, el domingo la gente votaría a favor o en contra de lo que llama "el modelo", pero lo que importaba no eran las distintas opciones socioeconómicas frente al país sino las características personales de una pareja célebre por su falta de respeto por quienes no comparten sus opiniones. Para muchos, la naturaleza del gobierno kirchnerista sólo se hizo evidente el año pasado cuando declaró una especie de guerra santa contra los productores rurales, tratando hasta a los chacareros más pobres como "oligarcas" y "golpistas", además de acusar a los medios de comunicación de prestarse a una conspiración equiparable con las urdidas en otros tiempos por los jefes de las fuerzas armadas. A partir de entonces, la brecha entre los kirchneristas y el resto de la sociedad siguió ampliándose. El domingo pasado se formalizó la ruptura.

La presidenta Cristina tendrá que optar entre resignarse a ser una mandataria "normal" en una democracia "normal" en que, como sucede con cierta frecuencia en otros países, no hay ningún bloque hegemónico y por lo tanto le es necesario invertir mucho tiempo y esfuerzo en la búsqueda de consensos, y procurar seguir como antes, haciendo gala de un estilo que es llamativamente autocrático. Puesto que desde hace muchos años la presidenta y su marido están acostumbrados a ser obedecidos por la mayoría de los legisladores, no le será fácil en absoluto adaptarse a las nuevas circunstancias, pero mal que le pese continuar como si la derrota electoral no hubiera cambiado nada no constituye una alternativa. Mucho dependerá de su forma de interpretar el mensaje que le han enviado los votantes no sólo de la provincia sino también de otros distritos importantes, como Capital Federal y Córdoba, en los que el Frente para la Victoria apenas logró el 10% del total. Si Cristina comprende que la gente quería decirle que no le gusta del todo el arreglo actual según el cual ella cumple un papel protocolar mientras que su marido desempeña el de presidente de facto, le será posible completar su período en el poder aunque sólo fuera porque los fortalecidos por la elección preferirían que el país se ahorrara una crisis institucional de desenlace imprevisible. Si se niega a acusar recibo del mensaje electoral, el antikirchnerismo virulento que se manifestó a través del voto no podría sino intensificarse cada vez más, lo que haría casi inevitable que su gestión terminara de forma traumática tanto para ella y su marido como para el país.

NEGOCIAR O MORIR


El Nuevo Herld (EE. UU.) - 30-Jun-09 - América Latina

La disyuntiva de los Kirchner: negociar o sucumbir

por Daniel Merolla / AFP


El fracaso de la presidenta Cristina Kirchner y su marido, el ex mandatario Néstor Kirchner (2003-2007), en los comicios legislativos del domingo, puso al matrimonio cogobernante en la disyuntiva de construir alianzas o poner en peligro la gobernabilidad.

Los Kirchner, dos peronistas progresistas, comprobaron una vez más que el pez por la boca muere, al haber planteado estas elecciones de medio término como un dramático plebiscito a su modelo estatista, industrialista y de fomento a las negociaciones salariales en alianza con la central obrera CGT.

¿Qué hacer ahora, si la elección era tan crucial como para adelantarla cinco meses y lanzar a la palestra como candidato a diputado a Kirchner, jefe del peronismo, quien arrastró a las listas hasta al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, y decenas de alcaldes?

La primera reacción de los gobernantes fue un gesto de racionalidad y reconocimiento, al anunciar Néstor Kirchner su renuncia indeclinable al liderazgo del Partido Justicialista (PJ, peronista).

''Cuando un resultado no es el que uno pensó, hay que tomar la actitud que corresponde'', dijo el ex mandatario.

''Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio'', reflexionó sin evitar la ironía Alberto Fernández, un ex jefe de Gabinete de los Kirchner que analiza los hechos como simple observador, tras ser echado del Gobierno a cajas destempladas.

Pero el paso al costado del hombre fuerte del poder en Argentina durante los últimos seis años fue el primer síntoma de una crisis política, con un final abierto en cuanto las consecuencias de fondo que tendrá la derrota comicial.

''El gabinete requiere cambios, hombres y mujeres que crean en el diálogo'', se ensañó el lunes Francisco De Narváez, vencedor del ex presidente en la estratégica provincia de Buenos Aires.

De Narváez es un magnate empresario y de medios de comunicación, con una fortuna calculada por la prensa en $500 millones, ideología liberal y los perfiles políticos de un Berlusconi (premier italiano) argentino.

Al renovarse la mitad de los Diputados y un tercio del Senado, los Kirchner perdieron la mayoría en ambas cámaras, frente a un avance de las aún atomizadas fuerzas neoliberales, radicales socialdemócratas y peronistas disidentes.

Todas ellas habían florecido en el 2008 durante la torpe puja impositiva del gobierno con los agricultores por la soja, la mayor fuente de riqueza con exportaciones por $25,000 millones, en un país que vende por $35,000 millones y es potencia alimentaria.

La primera reacción del temperamental Néstor Kirchner había sido ``garantizar la gobernabilidad, la institucionalidad''.

Pero los argentinos conocen sus desplantes y desmesuras, llevados al clímax durante el agobiante conflicto con las patronales agropecuarias, que el año pasado puso a Argentina tan patas para arriba como en jaque a la Presidenta.

Rosendo Fraga, politólogo presidente de la consultora Nueva Mayoría, advirtió de que ''se cambia la ideología, pero no se cambia la personalidad'', en este caso la del ex presidente.

''Los Kirchner pueden estar tentados de usar los poderes fácticos y la fuerza'', antes que negociar, alertó Fraga.

Doris Capurro, directora de la consultora Ibarómetro, dijo que ``la lectura es que no ganó de Narváez, sino el voto contra Néstor Kirchner, contra la crispación política en el conflicto con el campo, contra su estilo''.

Los Kirchner perdieron en los cinco más grandes distritos, entre ellos la provincia de Buenos Aires, y su única esperanza es romper el aislamiento en negociaciones con peronistas disidentes y fuerzas de centroizquierda que se consolidaron en el Congreso o exponerse a una crisis imprevisible.

DESENCUENTRO



El PJ. Instrumento de la ruina de Kirchner. escribe Oberdán Rocamora
Redactor Estrella, especial
para JorgeAsísDigital

Como un adolescente torpe que devuelve, con mirada inocente, un automóvil chocado, Kirchner, en emergencia, le arroja, al gobernador Scioli, la presidencia del Partido Justicialista. Por la cabeza. Ante el dramatismo implícito en el rostro de Balestrini, el vicegobernador. Titular, aparte, de la “Secretaría Política”.
Entrega Kirchner la presidencia del PJ estrellado. Al vice, Scioli, el líder de la Línea Aire y Sol, que viene devaluado por las consecuencias de su patológica lealtad.
Para que Scioli lo componga, al PJ. Lo ponga al menos presentable. Disponible para la ficción del “movimiento”.
Para ser explícitamente francos, el PJ que Kirchner le arroja por la cabeza a Scioli, en presencia del poder territorial real -o sea Balestrini-, es el instrumento simbólico de su ruina.
La representación del fracaso personal. Es decir, el fracaso político.

La madre de todos
los errores
La debacle anunciada del kirchnerismo, en el Portal, se trató antes. Mucho antes que en los grandes medios de la superada prensa tradicional. Los que, en el furor de la complacencia, colaboraron para gestar el penúltimo producto cultural del peronismo. Kirchner. Del que, en la actualidad, se espantan.
Se evaluó, por ejemplo, en el Portal, que a Kirchner le fue “infinitamente mejor, como presidente de la Argentina, que como presidente del Partido Justicialista”.
Como esbozo de estadista, al menos, a Kirchner se lo puede discutir. De ningún modo es por gratuita casualidad que en la Argentina se hable, exclusivamente de Kirchner, desde hace seis años.
Como dirigente partidario, en cambio, Kirchner derivó en una decepción elemental. Un desastroso fiasco que alcanzó a taponar, incluso, alguno de sus atributos incuestionables. Méritos eventualmente rescatables. Para este “desencuentro” no vienen al caso.

La orgiástica dilapidación del poder, coincidió, en Kirchner, con la proyectada reconstrucción del Partido Justicialista.
Un peronismo a la carta, a su antojo, al arbitrio de su paladar.
Patética consecuencia del máximo error básico. ”La madre de todos los errores”. El error que no lo condenó solamente al ocio de la desocupación. Lo indujo -aquel error- a la adicción de autoaniquilarse.
Consistió en haberse convertido, especulativamente, en El Elegidor. Al designar, arbitrariamente, a La Elegida. En la cúspide de los “plenos poderes”, que fascinaban a Neruda, antecedente poético de Alberto Fernández.
Con la racionalidad de creer, absurdamente, que Kirchner mantenía asegurado, por delante, doce años de kirchnerismo garantizado. Por lo bajo.
“Que desencuentro”.

Colaboracionistas
En la instancia, colectivamente demencial, Kirchner contó, para ser rigurosos, con la resignada complicidad de una mayoría culposa de colaboracionistas.
Los colaboracionistas que hoy, como consecuencia de la dilapidación de la referencia, y por el “desencuentro”, lo impugnan.
Sin embargo, hasta abril del 2008, apenas catorce meses atrás, los colaboracionistas no vacilaban en apretujarse para sacar número. A los efectos de ser recibidos, por Kirchner, en las oficinas de Puerto Madero. Con el objetivo de asegurarse una de las seis vicepresidencias de aquel PJ que se construía a la carta. O alguna de las 22 secretarías. Aunque sea, para no quedarse afuera de la carta del PJ, una miserable vocalía, de las 46 que había para repartir.
Se recomienda la relectura de “Corporación de los 74″ (cliquear).

Por lo tanto, la mayor parte de los dirigentes peronistas, de importancia sensiblemente territorial, los que hoy preparan el pase de facturas, supieron inclinar, oportunamente, sus cervicales. Adiestrar los maxilares, ante aquel poderoso -Kirchner- que se creía eterno.
Las facturas son dobles. Se multiplican.
Para insistir en la autorreferencia, puede evocarse también “Adiós al PJ” (cliquear). Es de enero del 2008. Cuando Kirchner, que emergía como un golpista, había decidido gobernar la Argentina desde la presidencia del PJ que paulatinamente diseñaba. Como si El Elegidor hubiera intervenido, de facto, el gobierno de La Elegida, fragilizado hasta la banalidad.
Cuando, por gravitación personal del sujeto, era más significativo el conocimiento de la agenda del marido. Porque la agenda del caballero era la que valía. Interesaba más que las ceremonias meramente protocolares de La Elegida. Ya la dama había sido virtualmente derrocada. Condenada, en menos de cinco meses, al ejercicio abusivo de la oralidad. Transformada en accesorio suntuosamente decorativo. Que se atrevía, en la plenitud del desbarajuste que compartían, a emitir lecciones de moral. A aventurarse, hasta ayer, en las clases magistrales de docencia ética. Y de -incluso- técnica periodística.

Balance
El balance de Kirchner, como presidente del estrellado PJ, es fatídico.
La instancia penosa de su gestión coincidió con el conflicto -horriblemente gerenciado- del campo. Donde Kirchner, en su magnífico desequilibrio, supo promover los actos más catastróficamente grotescos de la historia del peronismo. Con la gestación de escenas grandilocuentes. Con epílogos de cotillón que no vacilaron ante las románticas declaraciones de amor televisado en directo. Entre abrazos estremecedores y lluvia de papelitos brillantes. Momentos ideales para ser recreados en una próxima opera rock, que ilustre nuestra extravagancia histórica. Sin desdeñar, tampoco, aquel triste acto de asunción del instrumento de su ruina, el PJ. En aquel estadio del club que lucha por el ascenso, acaso Platense, tal vez Deportivo Morón. Donde El Elegidor, como nada tenía para decir, le arrojó el uso de la palabra a La Elegida. Con la impotencia similar que le entregó, ayer, al gobernador Scioli, el líder -gastado por el abuso- de la Línea Aire y Sol, la presidencia del Partido, el instrumento que lo sepultó. En presencia de Balestrini, el vicegobernador, titular de la “Secretaría Política”. Ninguno de los tres podía simular el rostro patético del desventurado que podía atreverse a entonar el tango “Desencuentro”. Letra de Cátulo Castillo. Música de Troilo. El que comienza:

“Estás desorientado y no sabés
que trole hay que tomar, para seguir”.

Oberdán Rocamora
para JorgeAsísDigital

NOS TOMAN EL PELO


TOMAN EL PELO
DE CONFERENCIAS FALACES, GRIPES PORCINAS Y CACHETADAS A RANDAZZO
Por Christian Sanz


"Nos están apretando, no nos dejan hablar de los pacientes que tienen síntomas de gripe A1H1. Si trasciende a la prensa, nos dijeron que nos echan a todos". El diálogo se dio hace unas horas, entre el editor General de Tribuna de periodistas y un importante funcionario del Sanatorio Trinidad de la localidad de Quilmes.
El facultativo habló con gran temor y admitió que había ya diez muertos por gripe porcina en el establecimiento donde se desempeña. "Nos obligan a decir que los decesos son por otras causas, ¡es algo terrible!", confesó.
La misma presión están sufriendo los médicos del Sanatorio Modelo de la misma localidad, donde se ocultan otros nueve fallecidos por el mismo virus. Pero no sólo en la provincia de Buenos Aires ocurre esto: en dos importantes hospitales de la Capital Federal se esconden las mismas estadísticas. ¿Habrá sido este el verdadero motivo de la renuncia de Graciela Ocaña a la cartera de Salud? ¿Habrá intentado desaparecer antes de que estalle por completo este escándalo?
La forma en que el kirchnerismo maneja los temas sociales más sensibles a la población, dista mucho de ser la adecuada. Sólo basta recordar cómo se han manipulado las cifras del Indec o la manera en que se han ocultado las estadísticas del Ministerio de Trabajo. Pareciera que la única estrategia firme del Gobierno es la de ocultar la realidad, aún cuando ya haya explotado en la cara de la sociedad.
Por caso, en el día de ayer, la presidenta Cristina Kirchner dio una conferencia de prensa -la segunda en lo que va de su mandato- y allí se explayó innecesariamente en una sopa de números y estadísticas irreales que terminaron por conspirar contra su propia memoria. Un dato no menor: a la hora de hablar de la gripe porcina, la primera mandataria directamente no quiso responder.
Otro punto a destacar de la conferencia ha sido el desagrado de su rostro frente a certeras preguntas de los pocos periodistas que pudieron interrogarla. El maltrato en algunas de las respuestas de Cristina, son emblemas de la intolerancia de los Kirchner.
Es que la idiosincracia kirchnerista es así, dicen que no hay manera de que el olmo regale jugosas peras y en este caso no hay excepción. Ciertamente, no existe la palabra "autocrítica" en el diccionario de los Kirchner.
El problema es más complicado de lo que parece: si el matrimonio presidencial no permite el disenso siquiera con sus propios funcionarios, ¿cómo hará pues para intentar un consenso de gobernabilidad con la oposición en lo que queda de su mandato?
Un botón de muestra: la noche del domingo 28 de junio, mientras se iba conociendo la derrota del oficialismo en la provincia de Buenos Aires, Néstor Kirchner empezó a gritar a todos los presentes en el improvisado búnker del Frente para la Victoria ubicado en el piso 18 del Hotel Intercontinental. Los gritos culminaron en una elocuente cachetada al ministro del Interior, Florencio Randazzo.
Frente a lo sucedido, nadie se animó a pronunciar media palabra. Allí mismo, los presentes entendieron la lógica kirchnerista: la culpa siempre es de los otros, nunca de los Kirchner.
Sin embargo, la realidad es otra. Cabe preguntarse, ¿por qué en lugar de maldecir a ministros e intendentes no se analizó el desagrado social que provocó la campaña sucia del kirchnerismo? ¿No ha incidido negativamente la soberbia oficialista en el resultado? ¿Por qué no se habló del Indec o los fondos de Santa Cruz como parte de la lectura de la derrota K?
Dicen los médicos que, hasta que uno no admite que tiene una enfermedad, difícilmente pueda tratarla, y mucho menos curarla. Es el ABC en la resolución de cualquier tipo de problema: si no se lo identifica, no se lo puede resolver.
Por eso, mientras los Kirchner no reconozcan sus propios errores, no podrán salir de sus propios laberintos de cara al futuro vernáculo.

Christian Sanz



Buenos Aires - Argentina
info@PeriodicoTribuna.com.ar

SENADORES

DIPUTADOS

AZAFATO EL INVASOR




Agitadores venezolanos mueven grupos de choque



Agitadores profesionales han llegado al país para mover grupos de choque que creen caos.

Unas 500 personas protestan en el parque central de San Pedro Sula, atentado contra la libertad de expresión.

A un camarógrafo le fue arrebatada su cámara de video y destruida por la turba. También golpearon a un fotógrafo del diario La Tribuna que cubría la manifestación en el lugar.

Mientras, en El Progreso, unas 800 personas han cerrado el paso por el puente La Democracia, quemando llantas y lanzando consignas izquierdistas en el país. Aquí arrebataron la cámara de video a un camarógrafo de la Corporación Televicentro y quebraron los vidrios a un vehículo que llevaba el rótulo de prensa.

En La Ceiba, el Bloque Popular y algunos dirigentes magisteriales se reúnen para definir a dónde llevarán una marcha contra la salida del ex presidente Manuel Zelaya del país.

Zelaya fue separado de su cargo por actos irregulares y poner en peligro el Estado de Derecho, según el decreto Legislativo aprobado por el Congreso Nacional.

El ex mandatario fue arrestado por llevar a cabo una consulta popular que llamaba a una Constituyente, a derogar la actual Carta Magna y permitirse la reelección. Esto había sido declarado ilegal por la Corte Suprema de Justicia, pero Zelaya insistía en el proyecto.

El cambio de política de Zelaya, hacia la corriente chavista del suramericano Hugo Chávez, mantenía en zozobra a los hondureños.

El Congreso juramentó la tarde del domingo a Roberto Micheletti como nuevo Presidente de la República, quien se comprometió a celebrar elecciones generales el 29 de noviembre próximo.


http://www.laprensahn.com/Ediciones/200 ... -de-choque

CRISTINA : TELÉFONOOOOOOOOO


En un riesgoso 'autismo político', ya evidenciado por Kirchner cuando recién admitió la derrota a las 2 de la madrugada, Cristina dijo que en todo el país ganaron

29/06/09

Alguien, tal vez algún funcionario de la Casa Rosada, debería avisarle al Gobierno nacional que perdió las elecciones del domingo y que el 70 por ciento del país le votó en contra.

Es que, tras el llanto en el piso 19 del Hotel Intercontinental, el matrimonio presidencial parece decidido a disimular todo lo posible el mensaje transmitido por la urnas del domingo.

La presidenta Cristina Kirchner intentó minizar la derrota política y hasta disimular el impacto del revés en Santa Cruz, destacó hoy que el oficialismo obtuvo en todo el país 5.987.961 votos, que representan un 31,03 por ciento, incluyendo a listas aliadas y remarcó que la composición del Parlamento exigirá "ejercicios de consenso para lograr la gobernabilidad".

Tras remarcar la transparencia de los comicios, la Presidenta señaló que "si separáramos inclusive a los aliados, estaríamos en 29,56 por ciento de votos en toda la República Argentina”.

La Presidenta ofreció hoy una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno donde realizó un balance de las elecciones legislativas y se prestó a las preguntas de los periodistas.

Al respecto, sostuvo que la segunda fuerza "la constituyó la Coalición Cívica, junto con la UCR, el cobismo, el juecismo, Binner y los socialistas que no están con el gobierno, que obtuvieron 5.549.747 votos, o sea, el 29 por ciento”.

Agregó que el PRO sacó "3.539.150 votos, lo que constituye un 18,50 por ciento” y el llamado peronismo disidente un total de 1.202.961 sufragios, un 6,29.

La Presidenta destacó los resultados de Proyecto Sur en la Capital, liderado por Fernando "Pino” Solanas, que salió segundo con el 2,32 por ciento de los votos.

En tanto, se refirió a Nuevo Encuentro, de Martín Sabbatella, que logró 2,17 por ciento.

Al referirse a la futura composición de las cámaras de Diputados y Senadores, dijo que en la Cámara alta "de los 37 senadores que teníamos quedamos con 35 y con posibles aliados esa cifra llega a 39".

En tanto, en Diputados "quedamos con 107, más 27 posibles aliados", lo que arroja la suma de 134.

Al efectuar una reflexión sobre los resultados, volvió sobre Capital remarcando la elección de Solanas y el descenso que registró PRO, ya que Macri había obtenido el 60 por ciento en las elecciones a jefe de gobierno, y ahora Gabriela Michetti a diputada el 31.

La Presidenta dijo que "en estos 25 años de democracia siempre en el segundo turno electoral se producía la derrota del gobierno" y añadió que "esto no intenta ignorar la derrota en la provincia de Buenos Aires".

La Presidenta señaló que la composición del Parlamento exigirá "ejercicios de consensos para lograr la gobernabilidad" y que esto también depende de la oposición.

Afirmó que los resultados en la provincia de Buenos Aires tienen que ver "con la voluntad de la gente, se pierde o se gana por un voto, nunca se nos ocurrió de hablar de fraude".

"Es la mínima diferencia que se podría atribuir también a quien fue ganador en Capital", añadió.

Al responder preguntas de los periodistas, Cristina dijo que la derrota en Santa Cruz "la atribuyo a problemas de gestión y ausencia nuestra en el territorio".

La presidenta sostuvo que no piensa hacer cambios en el Gabinete, más allá de la renuncia de Graciela Ocaña al ministerio de Salud que ya estaba prevista y al retomar el tema de la gobernabilidad dijo que "confío en quienes dicen apostar a la gobernabilidad" y sostuvo que "la gobernabilidad es dar previsibilidad".

Sobre una pregunta acerca de presuntas devaluaciones subrayó que "la moneda que menor devaluación tuvo en la región fue la moneda argentina. Si hubiéramos hecho caso a quienes decían que teníamos que devaluar ¿cómo estaríamos ahora?".

También, al mencionar el tema de los medios, indicó que "siento como presidenta que a nosotros nos interrogan y a la oposición la escuchan".

Además, y respondiendo a otra pregunta, dijo que "el acuerdo no significa que uno tenga que renunciar a lo que piensa.

Es clave entender la negociación no como una renuncia a los principios, sino encontrar una posibilidad de síntesis".

En cuanto a los candidatos del campo que se presentaron a comicios, dijo que "perdieron las elecciones en sus provincias".

Sobre cómo continuara la relación con el vicepresidente Julio Cobos, expresó que "será como fue a partir del día en que tomó la decisión de votar contra la 125. No hay antecedentes de un vicepresidente que se dedique a armar listas opositoras".

La Presidenta manifestó que los trabajadores "por primera vez en décadas" pudieron discutir salarios en convenciones colectivas y destacó que "se ha producido la modificación del poder adquisitivo de los trabajadores".

Que alguien le avise al Gobierno que perdió.

ESCENARIO


Un escenario posible

Piensen como puede evolucionar esto:

El nuevo Congreso asumirá recién el 10-Dic-09 pero... el último día de sesiones será el 30-Nov-09, a partir del 01-Dic-09 y hasta el 28-Feb-10 el Congreso estará en receso, recién el 01-Mar-10 volverá a sesionar.

Eso quiere decir que hasta el 30-Nov-09 la Krish seguirá gobernando con un congreso "propio" que le apruebe lo que quiere y desde el 01-Dic-09 al 28-Feb-10 podría gobernar por decretos.

O sea que hasta dentro de 8 meses, cuando el nuevo Congreso entre en funciones, los K podrían seguir "gobernando" como lo han hecho hasta ahora.

Del 01-Mar-10 en adelante el nuevo Congreso podrá sancionar nuevas leyes que, si no fueran de su gusto, la Krish podrá vetar pero para volver a tratar esas leyes en el mismo período legislativo hará falta tener los 2/3 de los votos... que la oposición no tiene.

Se habrá ganado una batalla pero la guerra continúa.
No hay que cantar victoria antes de tiempo ni mucho menos sentarse a descansar...
¿Alguien puede creer que se darán por vencidos?
Se avecinan tiempos duros.

lunes 29 de junio de 2009

PLEBISCITO


La Nueva Provincia - 29-Jun-09 - Opinión

EDITORIAL
Plebiscitado


Los triunfos de Francisco de Narváez en Buenos Aires, de Carlos Reutemann en Santa Fe, de Luis Juez en Córdoba, de Julio Cobos en Mendoza, de Eduardo Costa en Santa Cruz y de Gabriela Michetti en Capital Federal implican el fin del kirchnerismo como fuerza política dominante en la Argentina.
El voto de la ciudadanía no puede entenderse sino en un solo sentido: la recusación del sectarismo, la prepotencia y la corrupción que caracterizaron desde 2003 a la fecha a las administraciones de Néstor Kirchner y su mujer. El santacruceño ha perdido un plebiscito que él mismo forjó, con la particular coincidencia de que arrastró en su derrota al siempre dispuesto Daniel Scioli y a buena parte de los intendentes que aceptaron, pasivamente, las candidaturas testimoniales. Si a ello se le agrega la pérdida de las dos Cámaras en el Congreso nacional, la demostración acerca de la derrota kirchnerista es completa.
La gran incógnita, a partir de hoy, consiste en saber qué lectura hará de estos resultados el ex presidente. Si es capaz de reinventarse como un hombre de la República, dispuesto a escuchar, a negociar y a ceder en aquello que resultase necesario para asegurar la gobernabilidad, es posible que su mujer pueda terminar en tiempo y forma el mandato para el que fue elegida en octubre de 2007. Si, en cambio, desoyese, a impulsos de su soberbia, lo que la elección ha demostrado claramente, la probabilidad de que Cristina Fernández no complete su mandato estará a la vuelta de la esquina.

UNA PASTILLA....


Una pastilla para el día después
por Susana Viau

Ni aún con un triunfo agónico en la provincia de Buenos Aires hubiera podido Néstor Kirchner declararse ganador de la jornada. Perdió desde Salta a Santa Cruz, un lugar de profunda significación para la Presidenta y para el candidato derrotado, su provincia, su feudo. Una catástrofe en el plano simbólico, pero de escaso peso a la hora de la verdad: lo relevante es que Kirchner y el Gobierno quedaron relegados al cuarto puesto en la Capital, el segundo distrito en orden de importancia; se ubicaron cuartos en Córdoba, el tercero; se colocaron terceros en Santa Fe, el cuarto; segundos en Mendoza, el quinto, y segundos también en Entre Ríos, el séptimo, donde su desastrosa performance arrastró al peronismo entero. A eso es difícil llamarlo una victoria. La tendencia que comenzaron a marcar los muestreos posteriores al cierre de los comicios -y que habían advertido desde muy temprano los armadores de Francisco de Narváez y Felipe Solá-, hacia la noche parecía inapelable. No por los tres puntos de diferencia sino por la magnitud de ciertos resultados: el PROperonismo perdía en La Matanza por cuatro puntos, ganaba en San Martín y en Lanús. El empresario había logrado perforar el territorio que Néstor Kirchner y Daniel Scioli creían tener amarrado y esa evidencia oscurecía el futuro. El pretil sobre el que el Gobierno hizo caminar la campaña lo abocaba a una crisis política. La derrota del 28 carece de importancia en comparación con la realidad a la que tendrá que hacer frente a partir del 29.

En previsión de este desenlace, algunos integrantes de la Liga de Gobernadores tenían resuelto viajar a Buenos Aires para discutir con Kirchner y establecer nuevas reglas en la relación. Los intendentes del conurbano mostraron ayer el corto alcance de su fidelidad y facturarán con creces la reapertura de los concejos deliberantes a un radicalismo que había sido desalojado de ellos. Al presidente del PJ el aparato se le ha escapado de las manos.

Es de imaginar que, en silencio, el éxodo comience a hacerse sentir en el Senado de la Nación y en la Cámara de Diputados. Los legisladores aspiran a seguir teniendo vida después de los Kirchner. Además de la aparición de insumisos y desertores, el hasta ayer poderoso matrimonio deberá asumir los aumentos de tarifas postergados hasta después de los comicios, los pedidos de aumentos salariales que el moyanismo aceptó dilatar, la caída del velo del INDEC, el agujero negro de la ANSES, la declaración de una emergencia sanitaria, el estallido de una pandemia y el estado ruinoso de la infraestructura de salud. Para pilotear la situación, el oficialismo debería sentarse a negociar. Sin embargo, para que la alternativa sea practicable hay un escollo llamado Néstor Kirchner. Y ni él, ni su esposa, ni la mesa chica saben perder. Ésa ha sido la lógica que jalonó el declive y abre un signo de interrogación sobre los próximos dos años. Eso explica, asimismo, que después de una patética irrupción televisiva del secretario de Medios, Enrique Albistur, y del vicejefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, anunciando imposibles, nadie del Gobierno haya dado la cara para informar de una derrota que no podían digerir. Eso explica la enojada, desesperada, llegada de Scioli hasta la habitación que ocupó la pareja patagónica en el hotel Intercontinental para exigirles que se hicieran cargo de lo sucedido. Y para algo más: para advertirles que no admitiría retoques a los resultados. Tal vez aludiera a los circuitos 635, 635 A, 635 B, 635 C y 635 D, de La Matanza, donde los fiscales informáticos de la oposición observaron curiosas diferencias con otras cifras del partido e incluso del mismo barrio. La confusión entre autoridad y soberbia, esa imperiosa necesidad de mandar, es lo que la Presidenta y su marido deberían cambiar a la luz del terremoto que se acaba de llevar puestos sus años de bonanza. Para desgracia de ellos, nuestra, de todos, quizá sea eso lo que no cambie en lo que queda de mandato.

LA KAÍDA



LA IMPLOSIÓN DEL KIRCHNERISMO Y LO QUE SIGUE A PARTIR DE AHORA


El frío texto del cable reza: "Derrota del kirchnerismo en casi todo el país". El oficialismo sólo obtuvo el 30% de los votos a nivel nacional y perdió varias bancas en las dos cámaras del Congreso. Golpeado, Néstor Kirchner reconoció la derrota pasada las 2 de la mañana: "Hemos perdido por muy poquito", remarcó.
En provincia de Buenos Aires, Kirchner perdió por más de 2 puntos ante Francisco de Narváez, de Unión PRO. También cayó en otros distritos clave como Capital Federal, Córdoba, Santa Fe y Mendoza.
Julio Cobos, actual vicepresidente, hizo una gran elección en Mendoza: ganó por 20 puntos y ya se ve candidato en 2011. En Santa Fe, Carlos Reutemann ganó por ajustado margen. Y en Córdoba, Luis Juez se impuso por cuatro puntos en la elección para Senadores, mientras que la UCR hizo una gran elección y ganó en Diputados.
El Gobierno también sufrió en Santa Cruz, donde el radical Eduardo Costa se impuso por una leve ventaja al oficialismo. Así, el kirchnerismo sólo obtuvo una de las tres bancas en juego para Diputados en esa provincia.
Como lo veníamos anticipando, y como no podía ser de otra manera, la "kaída" del kirchnerismo comenzó a ser una realidad.
En pleno conflicto con el campo, alguien, muy ocurrente por supuesto, editó y subió al sitio web You tube (1) un segmento del film “La caída”, que por supuesto recomiendo que vean, y que refleja los últimos momentos de Hitler en el poder cambiando el subtitulado original por un supuesto diálogo entre Néstor Kirchner y sus colaboradores.
En esa larga espera hasta las dos de la mañana por escuchar a Kirchner, vino a mi mente ese video.
Luego, cuando finalmente apareció, su rostro era más que elocuente. ¿Qué ocurrió en esas más de seis horas?
Debemos señalar, en primer lugar, que Kirchner, fiel a su estilo, especuló hasta último momento. Por más de que hacía mucho tiempo sabía que perdería y que todas esas trampas que llevó a cabo, comenzando por adelantar las elecciones, y siguiendo por las candidaturas “testimoniales” las candidaturas “eventuales”, buscar legitimar de cualquier manera a candidatos donde no lo podían ser, como por ejemplo su caso y tratar de invalidar otras —como el caso de Claudia Rucci, sólo por citar alguno—, no surtieran efecto, y en muchos casos le jugaran en contra, como la mediatización de vincular a Francisco De Narváez al narcotráfico; la especulación siguió hasta último momento de campaña.
Tal es la mediocridad especulativa de Kirchner, que en las últimas semanas presionó a las empresas de servicios de luz y gas para que frenaran el envío de facturas, ya que como vendrán con un significativo aumento es lógico que esto pudiera jugarle en contra. Pero no sólo eso, además hizo enviar miles de cartas al director del ANSES, Amado Boudou, a los jubilados contándoles los logros obtenidos por esta administración. O sea que hizo campaña encubierta con fondos del Estado. Y ya que estamos hablando de publicidad encubierta con fondos estatales, todos pudimos ver el vergonzoso bombardeo por todos los medios de las “bondades” que nos ofrece la AFIP y los logros conseguidos con nuestros impuestos.
Y la especulación sigue, con la miserable maniobra de tratar de ocular la emergencia sanitaria por la gripe A.
Aunque la más patética fue la última, la triste participación, luego de una ardua negociación, en el mamarrachezco programa “Gran Cuñado”.
Volviendo a lo ocurrido durante las horas que transcurrieron entre las seis de la tarde y las dos de la mañana, estamos en condiciones de decir que Kirchner, más que “nervioso”, como él le dice a Clarín, estaba furioso.
Tal es así que llamó a todos y cada uno de los intendentes K para insultarlos y culparlos de la derrota, incluso maldijo a Sergio Massa, y a Florencio Randazzo, responsabilizándolos de no haber hecho llegar en primer lugar las urnas donde lo daban ganador seguro.
A Cristina, luego de reprocharle mil cosas, tratarla de inútil, y decirle que lo mejor que podía hacer era renunciar, la mandó a una habitación y le sugirió que “ni se le ocurra asomar la nariz”.
Dadas así las cosas, y esperando un milagro que jamás llegaría, decidió dar la cara.
Por supuesto que su rostro reflejaba el cachetazo recibido, y siguiendo sus costumbres, en ningún momento intentó hacer la más mínima autocrítica. De hecho, trató de minimizar la derrota, que hasta 48 horas antes el presagiaba que en caso de ocurrir sería una catástrofe, y siguió con la misma cantinela: “profundizar el modelo y la gobernabilidad”. ¿Alguna vez explicará qué significa esto?
Lo cierto es que, como dijimos, Néstor jamás escucha, y esa es, sencillamente, la clave de la derrota. El 70% de la población le dijo NO. No a un “modelo” patoteril, autoritario y demagógico.
Un párrafo aparte merece el tema da mayor preocupación en campaña, el fraude. Si bien no se registraron en la cantidad y forma que muchos presagiábamos, hubo muchísimas denuncias, no sólo de faltantes de boletas, también hubo casos de intercambio de boletas verdaderas por falsas.
En este sentido, debemos destacar que fue fundamental la difusión de los planes que tenía el kirchnerismo a través de los medios independientes, que como en el caso de Tribuna de Periodistas, entre otras advertencias, comenzó la campaña de invitar a los ciudadanos a concurrir a votar con su propia boleta, y que quien suscribe le sugirió personalmente a Margarita Stolbizer que difunda nuestra idea en cuanto medio fuera posible.
Ese fue, modestamente, nuestro pequeño aporte para evitar el posible fraude.
Para finalizar, creo, en lo personal, que ayer henos asistido al comienzo del fin del kirchnerismo. Quien arriesgue a pronosticar qué ocurrirá, en relación a lo que pueda hacer Néstor Kirchner de aquí en más, es totalmente azaroso, ya que ni él mismo lo sabe.
Si Kirchner se caracterizó por algo, hasta ahora, es que siempre se manejó en función a las improvisaciones, basándose, generalmente, en su olfato político y, eventualmente —no siempre— a las repercusiones de tal o cual globo de ensayo.
La bipolaridad le puede hacer tanto obligar a Cristina a que renuncie a presentarse a las próximas elecciones presidenciales, que dicho sea de paso, es muy factible que se adelanten. De la misma manera, podemos anticipar que Néstor Kirchner renunciará en las próximas horas a la presidencia del Partido Justicialista.
Finalmente, podemos asegurar que jamás NK asumirá la derrota, y mucho menos hará una autocrítica de sus errores, culpando, como lo hizo hasta ahora, a terceros, especialmente a periodistas y medios.
Y hablando de medios… a partir de ahora, ¿quién está más nervioso, Néstor o Clarín?

Pablo Dócimo

(1) http://www.youtube.com/watch?v=6AUZvl4WJNE&feature=player_embedded

DISPARATES BIPOLARES


Hemos escuchado la conferencia de prensa dada por la presidenta del país.

Comenzó dando cifras ya conocidas por la mayoría que no eran necesarias pero siempre tienen un as en la manga y esta revisión de las cifras tuvo como conclusión expresar que el FPV ( Francisco Parece el Vencedor) ganó en todo el país con el 31 % de los votos. Hablo de la perdida de votos del PRO de Mauricio Macri que para ella fue derrotado y de la gran elección de Pino Solanas (ya lo conoceremos con el tiempo).

Luego pidió que estos datos sean difundidos y habló del Presidente de la Provincia de Honduras, inmediatamente se corrigió.

A la primer pregunta del periodista que pedía analice esta derrota y esta perdida de votos, la presidenta se preguntó porqué no le hacían esta pregunta al jefe de gobierno y se puso a criticar porqué siempre hacen esto.

O sea que para ella ganó el FPV, desconoció todo lo que le preguntaban. Cuando le preguntaron sobre el manipuleo de las cifras del INDEC. Corrigió y criticó al periodista expresando que debiera haber hecho una pregunta pero esto fue una opinión. Porque ante esta pregunta que careció de técnica periodista la presidenta tendría que desmentir y esto no era así. O sea que el INDEC funciona óptimamente, incluso citó un informe del FMI que al parecer elogiaba al INDEC.

¿Raro no?

También dijo que no haría cambios en el gabinete, para qué si los ministros y funcionarios no hacen nada, solo lo hace una sola persona.

Ante una pregunta del veterano periodista Roberto Di Sandro que hablaba de la derrota de ayer, la presidente lo corrigió diciendo: "La derrota en la provincia" claro porque en el país ganaron ella y su marido, ja, ja.

Luego refiriéndose al vicepresidente Julio Cobos preguntó a todos si alguien recordaba el caso de un vicepresidente que integre listas opositoras. Yo no recuerdo, pero tampoco recuerdo un país donde quién preside el país sea alguien que no tiene ningún cargo oficial.

¡Qué país!



No tiene sentido seguir analizando este nuevo disparate.

Nunca reconocerán, analizarán ni harán una autocrítica en fin nunca cambiarán y esto es lo que tendremos que soportar dos años más, aunque espero que los nuevos legisladores elegidos no hagan la Gran Borocotó y trabajen por el país de una vez por todas.


Alejandro Olmedo Zumarán

COMENZAMOS A NACER



-Cuando comenzamos a nacer (como pueblo)
Por Humberto Bonanata
www.notiar.com.ar

Este título de Sui Géneris que guiaba nuestra adolescencia a comienzos de los setenta puede reflejarse en el resultado de las elecciones legislativas –y reconstituyentes- de ayer.

Cuando esto escribo, a los 02.00 AM de la madrugada de hoy, aún Néstor Kirchner no puso su cara para reconocer la derrota ante Francisco de Narváez, a pesar del honroso tercer puesto de Margarita Stolbizer con más de un 21% de las voluntades cívicas.
Es, fue y será un cobarde, que sin exceso de poder no sabe administrar el poder.

Fue un destructivo de la presidencia que le delegara a su pobre esposa (pobre por la templanza, no por riqueza) en 17 meses de desgobierno que nos acercan al precipicio social y económico.

No pudo darse el gusto como Cobos, Sanz, Macri o Reutemann que fueron reconocidos en sus conductas por la voluntad popular.

Aunque Cobos y Ernesto Sanz ganaron por 25 puntos, Macri por 7% y “el Lole” sólo por uno.

No pudo darse el gusto de Gerardo Morales que celebró el renacer del partido centenario y supo reconocer derrotas como la de Capital Federal aunque el Acuerdo Cívico se fortaleció notablemente en ambas cámaras legislativas al quitarle el quórum propio

Pero ayer hemos resurgido como República Federal soñada por Alberdi.

Porque ayer hemos resurgido al enterrar al proyecto hegemónico soñado por Kirchner y ejecutado por Chávez, incumplido en nuestra Patria, gracias a Dios.

Porque desde hoy volvemos a ser libres como desde antes del golpe de Estado de Duhalde contra De la Rúa hace ya casi ocho años.

Son las 02.10 AM. El pretenso tirano hace su aparición ante las cámaras.

Con cara de jugador de poker derrotado reconoce la derrota. Dice “estar en camino para reconstruir la gobernabilidad” de su esposa que él mismo se encargó de destruir.

Pide tranquilidad y silencio para dejar en claro la importancia de la democracia y le quita importancia del futuro candidato peronista a la presidencia de la Nación dentro de dos años; el ex piloto santafesino de Fórmula 1.

Pide terminar con cualquier procedimiento extorsivo como el que le hizo padecer a De Narváez con el tema de la efedrina.

Pide evaluar con tranquilidad de la derrota y manifiesta no estar triste.

No reconoce grandes ganadores del comicio parlamentario.

Pide que las demás fuerzas demuestren garantizar la gobernabilidad.

Pide profundizar el trabajo y la convivencia democrática.

Felicita a los peronistas triunfadores de Formosa, Chubut y La Pampa para acercarlos a su pesebre muriente antes del abandono.

Insiste en mejorar la calidad de la gobernabilidad que él se encargó en destruir en seis años hasta hoy.

Se manifiesta como “demócrata por excelencia e insiste en el “marco de la gobernabilidad”. Dime de qué hablas y te diré que te falta, dice el refranero popular.

Trata de simularse como un demócrata derrotado. Pero su corpus et animus no le permiten volver a mentir al pueblo como desde hace seis años.

Deja entrever el ánimo destituyente posterior a su derrota del conflicto con el campo.

Simula estar entregado a la libertad de los medios de prensa como nunca lo había hecho antes.

Respecto a las candidaturas “testimoniales” y al adelantamiento de las elecciones justifica como fundamental la decisión ciudadana en plena crisis internacional.

A las 02.35 AM, antes de retirarse de la conferencia de prensa no deseada por el tirano decadente, trató de reverdecer la necesidad de gobernabilidad de un gobierno sin destino.

Ayer los argentinos escribimos otra página de nuestra adolescente historia.

Sepamos valorarla.

Humberto Bonanata

Buenos Aires, Junio 29 de 2009

Fuente: Agencia NOTIAR.com.ar

NI UNA ALEGRÍA PARA NESTOR K




Antes aún de que se cerraran los comicios del domingo 28, ya había empezado la guerra informativa. Uno de los consultores estrella del gobierno, Artemio López, colgaba en su blog desde antes de las 17 horas resultados (reales o presuntos) de bocas de urnas que, como esa fuente permitía prever, le otorgaban a Néstor Kirchner el triunfo en la elección bonaerense por unos cuatro puntos. Apenas los relojes dieron las 18, desafiando las regulaciones legales (que prohíben hacerlo hasta las 21), el canal informativo de Daniel Hadad difundió cifras coincidentes con las que sugería Artemio López y que también confirmaba otro consultor del elenco de la Casa Rosada, Roberto Bacman, de CEOP.

Otros consultores preferían señalar que el escenario era mucho más neblinoso e incierto: había una lucha voto a voto, que podía eventualmente dar una diferencia de alrededor de uno o dos puntos en un sentido o en otro. Esto ocurría cerca de las 20 horas. El secretario de Medios del gobierno, PepeAlbistur, con Luis D'Elía como segunda voz, imaginaba por entonces que el gobierno triunfaría por siete puntos.

Las encuestas de boca de urna son apenas una impresión. Y muchas veces una impresión sesgada, intencionada. La única verdad es la realidad, y esa realidad emergería del interior de las urnas, una vez que todos los sufragios fueran limpiamente contabilizados.

En cualquier caso, mientras eso ocurría y se aclaraban sin espacio para dudas y sospechas las situaciones de empate virtual, algunas tendencias fuertes ya eran notorias.

Desde la perspectiva nacional, el gobierno aparecía perdiendo numéricamente (sus fuerzas recogían entre 10 y 14 puntos menos que el 45 por ciento que obtuvieron apenas 20 meses atrás).

También retrocedía seriamente en el terreno legislativo: se quedará con 17 diputados menos de los que tiene hoy, lo que determina inclusive la pérdida del quórum propio.

El gobierno ha sufrido duros reveses en los principales distritos del país: sus candidatos quedaron en el cuarto lugar en Córdoba y en la Capital Federal, perdieron por gran diferencia en Mendoza, no alcanzaron el 10 por ciento en Santa Fé, donde además fracasaron en la intención de provocar la caída de Carlos Reutemann.

Quedaba la provincia de Buenos Aires, claro: allí, hasta el empate que a primera hora prometían las encuestas representaba una derrota para la familia presidencial . Néstor Kirchner estaba siendo goleado por un político emergente, casi desconocido hasta unos meses antes. Y llegaba a ese resultado después de confesar que no podía afrontar el desafío sin la ayuda y la presencia del gobernador Daniel Scioli y sin la contribución de una legión de intendentes bonaerenses.

Pero Kirchner ni siquiera empató: fue derrotado. "Por un puntito", pretendió minimizar él a la madrugada del lunes 29, cuando,después de esquivar durante horas la asunción del fracaso electoral, se resignó a dar la cara ante los medios.

Vale la pena señalar que la derrota oficialista subraya, además, la debilidad estructural de la fuerza que recoge Kirchner en la provincia: esta se asienta de un modo desmedido (si se quiere, desequilibrante) en el manejo vertical de buena parte del segundo cordón del conurbano bonaerense y exhibe una notable escualidez en otros sectores de la provincia.

Observada desde la perspectiva del PJ, la performance del oficialismo indudablemente decepcionará: la línea impuesta por Néstor Kirchner conduce al PJ a aislarse de las clases medias urbanas y rurales; aparecen capitalizando ese retroceso, en primer lugar, figuras de corrientes ajenas, el radicalismo con Julio Cobos, el socialismo con Hermes Binner en Santa Fé, el juecismo y el radicalismo de Córdoba y hasta, si se quiere, el Pro de Mauricio Macri en Capital Federal. El peronismo disidente, con De Narváez en la provincia de Buenos Aires y Reutemann en Santa Fé mostraba un camino distinto.

Si se hubiera producido una derrota de Carlos Reutemann, probablemente Kirchner habría sonreido satisfecho: la habría tomado como premio consuelo. Pero lo cierto es que esa caída, que hubiera dejado al peronismo sin una de sus figuras más atractivas para el electorado independiente, no se verificó. El Lole consiguió una notable victoria tanto sobre el oficialismo provincial como sobre el oficialismo nacional, que en este tema compartieron intereses.

El retroceso general del oficialismo señala que el ciclo hegemónico encarnado por Néstor Kirchner ha finalizado. Como hipótesis, el oficialismo tiene aún la chance - en caso de leer adecuadamente el mensaje de las urnas- de buscar apoyaturas para evitarle a la gestión de la señora de Kirchner el riesgo de la ingobernabilidad. Est, por cierto, implicaría abrirse sin prejuicios ni espíritu faccioso a negociar con los sectores que han sido sostenidos por el electorado, y aceptar el mensaje ciudadano que ha dicho basta a un estilo autoritario y a la falta de verdad y transparencia. Las primeras reacciones del búnker kirchnerista, que consideraban ratificado "el modelo", no alientan el optimismo sobre una lectura desprejuiciada y lúcida. El propio Kirchner, demorando su reconocimiento de la derrota e insistiendo en que el diálogo con las fuerzas que lo vencieron debe estar condicionado a sus propios "principios", anticipa una reiteración de criterios aislacionistas.

Las fuerzas opositoras tienen mucho material para elaborar después de la experiencia electoral del 28. De Narváez surge como un notorio triunfador: su victoria fue más elocuente y neta que la de su aliada Gabriel Michetti en Capital; ella, llegando desde la cúspide del ejecutivo porteño, obtuvo un 31 por ciento de los sufragios; De Narváez, desde una diputación y como opositor de a pie, cosechó un 35 por ciento hoy está subido al podio de los éxitos peronistas, junto a Reutemann.

El radicalismo ha superado con buenos auspicios el desafío del 28 de junio: fuerzas surgidas de la semilla radical se han impuesto en varias provincias o produjeron performances competitivas en otras. Aunque tiene aún por delante la tarea de recomponer la unidad de su organización, el centenario partidario emerge de la elección fortalecido y con un potencial candidato a la presidencia: el mendocino Julio Cobos.

El tercer puesto en el que recaló de la fuerza de Elisa Carrió en la ciudad de Buenos Aires deja a la combativa dirigente mal parada para sostener sus aspiraciones presidenciales en 2011.

Después de la paliza electoral sufrida por el kirchnerismo (que hasta perdió en Santa Cruz) el justicialismo -en todas sus vertientes- reclamará un cambio de rumbo. Se verá si Kirchner admite esos consejos. Seguramente no se han visto aún todas las consecuencias del tsunami electoral del 28 de junio.
Jorge Raventos

GRACIAS POR LAS PESTES


Renunció Ocaña al Ministerio de Salud

La funcionaria se fue por presiones de la CGT y en medio de la epidemia de Gripe A que azota al país y ya dejó varios muertos. El comité de crisis dictaría la emergencia sanitaria

29/06/09

Tras las elecciones, la ministra de Salud de la Nación, Graciela Ocaña, firmó hoy la renuncia y puso así fin a los rumores que hablaban sobre su eventual alejamiento del Gobierno, según confirmaron a lanacion.com fuentes cercanas a la funcionaria.

Ocaña presentó formalmente su dimisión en un contexto cada vez más complicado por la diseminación del virus y el número de fallecidos.

Mientras tanto, trascendió que el comité de crisis se reuniría hoy para evaluar si dicta la emergencia sanitaria por la gripe A.

MALOS PERDEDORES


Malos perdedores: Los Kirchner todavía no llamaron a los ganadores de los comicios
Agustín Rossi dijo: El reelecto diputado santafesino y jefe de la bancada oficialista Agustín Rossi, destacó que la forma en que el ex presidente Néstor Kirchner se tomó los resultados de la elección. "No vamos a ser autistas", enfatizó y señaló que hay "empezar a hacer los analisís y ver que tenemos que corregir". Sin embargo, para comenzar, ¿él llamó a Carlos Reutemann para felicitarlo? ¿Y por qué Néstor Kirchner no llamó a Francisco de Narváez, por ejemplo?


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El diputado Agustín Rossi, reelecto ayer diputado por la provincia de Santa Fe, aseguró que "el primer síntoma de cómo vamos a reaccionar fue la hidalguía de Kichner", en relación a sus palabras tras los resultados del oficialismo en la provincia de Buenos Aires, según la agencia Télam.

Sin embargo, nadie del kirchnerismo se comunicó con quienes le ganaron a sus candidatos, para felicitarlos, demostración básica de civismo y espíritu democrático.

Es cierto que el lunes recién comenzó pero en las democracias consolidadas, en verdad el llamado telefónico de felicitación ocurre el mismo día del comicio, apenas se confirma el resultado.

En diálogo con FM Blue, Rossi, jefe de la bancada kirchnerista de la Cámara baja dijo que desde el oficialismo "no vamos a ser autistas" y consideró que ahora "hay que empezar un ejercicio de reflexión y un debate en distintos ámbitos para ver cuáles fueron las causas profundas de este resultado electoral y empezar a corregirlas".

Es de esperar que Rossi llame a Carlos Reutemann antes de que concluya el 'ejercicio de reflexión' y pueda olvidarse de su deber como dirigente político.

"Tenemos que asumir el resultado electoral y empezar a hacer análisis y ver qué tenemos que corregir", indicó Rossi.

Además, él consideró que "hay un voto positivo por las propuestas de la oposición pero hay un voto castigo a nosotros".

UN MEDICO A LA DERECHA....


De Narváez, inalcanzable (para Kirchner)
¿Cómo creerle en el futuro a CEOP/Roberto Backman, Equis/Artemio López y otros que afirmaron que Néstor Kirchner aventajaba por 4 ó 5 ó 6 puntos a Francisco de Narváez? O son ineptos o actuaron de mala fe. En cualquier caso, le mintieron a la Presidente de la Nación, que terminó asistiendo a una fiesta en el hotel InterContinental, que no fue.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Felipe Solá habló de una Argentina federal, Francisco de Narváez le agradeció a Mauricio Macri porque en abril de 2001 lo interesó en la política, y Macri se comportó como un presidenciable, lanzando una convocatoria explícita a gobernadores e intendentes para construir una propuesta federal.

Esa fue la imagen final del comando electoral de Unión PRO en un domingo 28/06 inolvidable para todos ellos.

Importante el pedido de Macri de dialogar y acordar así como su felicitación a Julio Cobos, Carlos Reutemann y hasta Fernando Solanas, como ganadores de la jornada.

Bien Macri porque el triunfo de su partido en la capital federal no fue el esperado. Nada que ver. Y, entonces, es obvio que tiene que convocar a muchos más para sumar a su proyecto 2011.

Con más del 40% de las mesas escrutadas, el candidato de Unión-PRO alcanza el 34,84% de los votos, frente al 31,99% del Frente Justicialista para la Victoria.

Desde el comienzo, el 1er. candidato por Unión-PRO, Francisco de Narváez, desestimó los resultados publicados por el oficialismo y áfirmó que según las encuestas en su poder, los resultados son muy distintos".

En Unión-PRO se observaba una terrible ofensiva mediática de Néstor Kirchner (vía Telefe, Crónica TV y C5N) para instalar que había ganado.

Por ese motivo, en un sorpresivo salto al escenario, Francisco de Narváez lanzó un mensaje a los fiscales: "Les queremos pedir especialmente a todos los fiscales de Unión-PRO que terminen de labrar las actas, que los estamos esperando, que va a ser una noche larga... Pero estamos seguro de que vamos a terminar festejando".

"Los esperamos acá para festejar junto a Gabriela el triunfo en la capital", agregó.

El impacto logró detener la ofensiva del Frente Justicialista para la Victoria. De inmediato TN (Grupo Clarín) instaló la imagen del empate, mientras América 24 (de Francisco de Narváez) insistía con una muy leve ventaja a favor de Unión-PRO.

Cuando ingresó al local en Costa Salguero elegido como cuartel electoral por Unión-PRO, Mauricio Macri consideró "muy difícil" que el ex presidente Néstor Kirchner sacara una ventaja de 6 puntos sobre Francisco de Narváez en la provincia de Buenos Aires, como sostiene el oficialismo. "Nos vamos a quedar a contar los votos", agregó.

Luego, los acontecimientos se sucedieron, comenzó el escrutinio oficial y Francisco de Narváez quedó de inmediato arriba de Néstor Kirchner, quien no pudo estrechar la diferencia.

Kirchner le cuestionó a Florencio Randazzo que la base de datos del escrutinio no comenzara por el 2do. cordón electoral bonaerense, que se suponía que era favorable a Kirchner.

Muy dura fue la reprimenda de Kirchner a Randazzo, pero la verdad es que Kirchner no ganó ni en La Matanza por la diferencia que él esperaba (y necesitaba)...

Luego, Cristina de Kirchner tuvo un pequeño problema de salud, por lo que debió ser atendida, se explicó en el hotel Inter-Continental.

Más tarde, Kirchner dijo que había que encontrar a los "traidores", por los intendentes del conurbano bonaerense a quienes culpó de provocarle la derrota cortando boletas.

Los Kirchner se encerraron a solas en una suite del Inter-Continental. Por las dudas, la mayoría apagó los teléfonos celulares y se marchó bajo la lluvia. Será un lunes muy difícil.

CINICO LLORÓN


Elecciones 2009

Kirchner: "Hemos perdido por dos puntitos"
Con el 87% del recuento de los votos y 2,4 puntos debajo de De Narváez, el ex presidente salió a reconocer públicamente la derrota y despejó dudas. “Vamos a seguir gobernando”, dijo.

Finalmente Néstor Kirchner dio la cara y reconoció la derrota.

Pasadas las 2 de la mañana con el 87% del recuento de los votos y 2,4 puntos debajo de Francisco De Narváez, el ex presidente afirmó: “Hemos perdido por dos puntitos”. Así, en el búnker del Hotel Intercontinental, intentó minimizar la paliza que sufrió no sólo en la provincia, donde perdió 10 bancas, sino también a nivel nacional. El oficialismo dejó de tener quórum tanto en Diputados como en el Senado.

Y despejó las dudas de un posible adelantamiento de elecciones presidenciales: “Vamos a seguir gobernando”, sostuvo con un tono calmo y la cara cansada de una larga jornada y un duro golpe electoral.

El resultado provisorio muestra un triunfo de Unión-PRO con el 34,5% de los votos, frente al 32,16 del Frente para la Victoria.

"No nos alcanzó aunque sea para obtener un votito más", pero prometió hacer "las correcciones y las autocríticas que tenga que hacer".

Kirchner habló de una elección muy pareja y hasta comparó su derrota con el poco porcentaje que logró el PRO en Capital en comparación a lo que se esperaba. En el macrismo auguraban entre un 35% y 40% de votos a favor, pero la lista encabezada por Gabriela Michetti logró el 30%.

FALSO Y SOBERBIO


domingo 28 de junio de 2009

CARTA AL ANSES


AMADO POR SU DESIDIA,


FALSEDAD Y SOBERBIA

Amado Boudou, un funcionario hecho a la medida del P.E.


Quien suscribe, jubilado, de 67 años, agradece el mensaje enviado en vísperas de las elecciones del domingo 28 de junio por el Lic. Amado Boudou, Director Ejecutivo de la ANSES, en donde me anoticia de la bonanza que los gobiernos del Sr. Néstor Kirchner y de la Sra. Cristina Fernández, han diseminado por la Argentina en beneficio de jubilados y pensionados.

Me recuerda también que en 2003 el sistema jubilatorio estaba destruído, los haberes congelados y que cada vez había menos jubilados, entre otras consideraciones. Hace hincapié, además, que desde 2003 los Kirchner comenzaron a cambiar todo esto y hubo 14 aumentos de jubilaciones y pensiones.

Me apena también enterarme que cuando a las AFJP les iba bien el Lic. Boudou se encontraba entre los posibles desocupados. ¡Una lástima por tanto talento desperdiciado!

Pues bien, apelando a los recibos de cobro y liquidaciones mensuales, mi primera jubilación la cobré en febrero de 2007 y fue de $ 596,20; dos años y medio después estoy cobrando $ 780. Es decir, que, efectuando un cálculo simple, entre los aumentos que el Lic. Boudou esgrime como generosa reivindicación a los jubilados y pensionados de todo el país desde 2003, a mí en 36 meses me significaron un aumento del 32%. Menos del 1% mensual. Por lo cual, dando crédito a las cifras "truchas" del INDEC, no hay ninguna duda que mi jubilación se está consumiendo mes a mes (*) a causa de la inflación "trucha" y con mayor razón con la verdadera.


Para despedirme, si es usted creyente y al asumir su cargo juró que en caso de no cumplir con sus obligaciones como funcionario, Dios y la Patria se lo demandarían, espero que tenga el castigo apropiado a tanta desidia, falsedad y soberbia.

Roberto Calvaruso
DNI 4.396.516

(*) Aplicando las estadísticas que toma la ANSES para calcular la pobreza y la indigencia, el conjunto de alimentos indispensable para la subsistencia diaria de una familia tipo con la que los especialistas definen el nivel de pobreza, este arrojó en mayo un valor de $1001,74 (según el INDEC). Suponiendo que esa familia tipo esté compuesta por tres personas, la cifra de $1001,74 cubriría el gasto mínimo de alimentación de una persona por un valor de $ 334. Pero como la realidad indica que una persona de mi edad (67) comienza a tener algunos achaques, los gastos en medicamentos que debo pagar con descuentos del PAMI de entre un 40% y 80%, disminuyen en $ 80 mensuales mi beneficio.


De modo que si a los $ 780 que percibo por mes le deduzco los $ 334 del rubro alimentación (como mínimo), me van a quedar $ 346; y si a estos le descuento los $ 80 de medicamentos, el sistema que aplaude el Lic. Boudou me impone vivir con $ 266 mensuales.

Pero la cuestión no termina ahí. Tengo que pagar algunos servicios para no vivir en la oscuridad, desconectado del resto del mundo y poder consumir algún alimento caliente o no morirme de frío en invierno, como por ejemplo: $ 150 de teléfono por bimestre; $ 70 de luz por bimestre (sin tomar en cuenta que en el invierno obligadamente debo utilizar estufa eléctrica y voy a pagar una fortuna); el gas, cuya última factura bimestral sumó $ 25; un servicio de cable para poder ver la propaganda de la presidencia de la Nación que se emitió por todos los canales durante el período de veda electoral, que tiene un costo de $ 90 por mes. Todos estos gastos suman $ 225 por mes. De modo que si al saldo de $ 266 le descuento $ 225 me van a quedar para vivir todos los meses $ 41. Le confieso que estoy pensando seriamente en invertirlos en dólares o en euros para tener un ahorrito a futuro, por si las moscas...

Pero también tengo que dar gracias a Dios que no pago alquiler ni expensas. Y ni siquiera puedo pensar en comprar una papa o una batata más de lo que determina la Canasta Básica Total (CBT). Debo olvidarme de comprarme ropa, viajar (en subte o en colectivo), no ir a un cine, no tomar un café en un bar, ni comprar el diario, menos todavía hablar de la compra de un libro usado... y cosas por el estilo que hacen a la vida de las personas.

La consecuencia de mi caso particular llevado al de otros 5.000.000 de jubilados y pensionados, es que más de la mitad del superávit se logra gracias a la erosión que produce la inflación sobre las jubilaciones y los salarios públicos. La inflación es percibida como un fenómeno negativo porque castiga a los más pobres y desalienta la inversión. Sin embargo, juega un papel crucial en la gestión de las finanzas públicas que hace el Gobierno. Mientras que la recaudación aumenta casi espontáneamente siguiendo a los precios, el Estado no aplica mecanismos de indexación automática sobre rubros importantes del gasto público, como salarios y jubilaciones. Así, por la vía de licuar las remuneraciones, la inflación contribuye a aumentar el superávit fiscal. Como los jubilados no tienen paritarias ni se aplican los ajustes de la ley previsional, por la inflación, la mayoría de ellos que cobran desde la devaluación al año 2006 ya habían perdido alrededor del 76% de su poder de compra que tenían antes de la devaluación. Mejor no ver las estadísticas actuales. Al no sincerarse las cifras de la inflación, los jubilados continuamos siendo el jamón del sandwich".

Publicado por Roberto C. Neira

domingo 28 de junio de 2009

EL OCASO


ABC (España) - 28-Jun-09 - Iberoamérica

Néstor Kirchner, el ocaso de un ex presidente

por Carmen de Carlos

Al marido de la presidenta se le atribuyen las decisiones de Gobierno que merecen ocupar un espacio en la prensa. Entre éstas, el adelanto de las elecciones del domingo donde se renueva la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado. Previstas para el mes de octubre, Néstor Kirchner, con el visto bueno de su mujer, decidió dar un golpe de efecto y cambiar la fecha de los comicios para este 28 de junio.

El golpe de mano, inicialmente triunfal, se ha convertido con el transcurrir del tiempo en dolor de cabeza para el matrimonio ya que los sondeos le conceden un empate técnico frente a la lista de otro peronista: Francisco de Narváez (Unión-Pro).
Si se confirman, el fracaso será épico y su obsesión por perpetuarse en el poder, bien sea a través de su esposa o por él mismo, pasará de inmediato a formar parte de una patología pasada. Kirchner, como se refiere su esposa al cabeza de lista de diputados de la provincia de Buenos Aires por el Frente para la Victoria, llegó de rebote a la Presidencia, en mayo del 2003.

El ex presidente, Eduardo Duhalde, se convirtió en su padrino político después de que algunos barones peronistas, como Carlos Reutemann, rechazaran su oferta. De este modo, por descarte, y gracias al rechazo que generaba Carlos Menem y de que éste se retiró del ballotage, llegó a la Casa Rosada.
Su carta de presentación era haber sido gobernador de la pequeña provincia patagónica de Santa Cruz, un lugar remoto donde no vivían ni doscientos mil habitantes. La mayoría, empleados de la Administración, cuyas arcas estaban repletas gracias a los impuestos a las petroleras y a la recaudación derivada de la pesca. Con la misma firmeza y autoritarismo que gobernó Santa Cruz dirigió el destino de Argentina hasta que, como si de un legado dinástico se tratara, cedió la Presidencia a su mujer en el 2007.

La segunda etapa, como suele suceder con las segundas partes, no está siendo buena para un matrimonio que forma sociedad política desde los años 70. Los malos modos, el ordeno y mando, los funcionarios salpicados por corrupción, la "guerra gaucha"o crisis del campo y el atropello a las instituciones, han provocado desgaste y falta de credibilidad en un hombre cuyo declive, si se confirman los sondeos, no tiene retorno aunque tanga garantizado un escaño en el Congreso. Dicho esto, lo mismo vale para su mujer y un Gobierno más cerca de las sombras que de las luces.

LOS ÑOQUIS DEL 29


el escenario post electoral
El día después y los ñoquis del 29
Mientras vamos a votar en esta especie de internas abiertas en que se han convertido las elecciones legislativas, para empezar a perfilar a los candidatos presidenciales de 2011, y a la vez, la estructura de poder de estos próximos dos años, pienso en los ñoquis de la cena de mañana (gordito de cuerpo y glotón de alma) y en los problemas que enfrenta la economía argentina gane quien gane.
Por Enrique Szewach



Enrique Szewach

Mientras vamos a votar en esta especie de internas abiertas en que se han convertido las elecciones legislativas, para empezar a perfilar a los candidatos presidenciales de 2011, y a la vez, la estructura de poder de estos próximos dos años, pienso en los ñoquis de la cena de mañana (gordito de cuerpo y glotón de alma) y en los problemas que enfrenta la economía argentina gane quien gane.

Repaso. Primero lo fiscal. La caída en el nivel de actividad interna, en los precios de exportación y en el volumen de comercio redujo dramáticamente la recaudación impositiva, sólo sostenida por los nuevos ingresos de los aportantes al sistema jubilatorio y por el no pago de reintegros y reembolsos a la exportación y de otras deudas. (Con jubilados, generadores de electricidad, proveedores varios). Mientras tanto, el aumento habitual del gasto electoral, sumado al crecimiento del gasto “natural” (salarios, jubilaciones, subsidios, universidades), ha hecho, en la práctica, desaparecer el superávit fiscal y obligado a Cristina y Néstor a recurrir a todas las “latas y latitas” que tenían guardadas en la cocina (para seguir con la misma temática) para poder hacer frente a los gastos y a los compromisos de deuda pública del año. A eso hay que sumarle un problema similar en las arcas provinciales, con menos margen para ajustar gastos, dado que el mayor porcentaje de sus erogaciones son los salarios. Con este panorama y el mercado de deuda voluntario cerrado, queda claro que en el segundo semestre no se puede repetir, en materia fiscal, lo hecho en el primero. Lo que viene es una desaceleración del gasto, (¿menores subsidios a las tarifas? ¿freno de la obra pública?). Alguna presión impositiva adicional. Alguna expropiación disfrazada (¿ahorro patriótico obligatorio para canalizar liquidez excedente de bancos y empresas?, ¿aceleración de la devaluación?, ¿más uso de las reservas del Banco Central?).

El mix de todos estos instrumentos dependerá de cómo quede configurado el mapa del poder y del margen de maniobra del Gobierno de aquí en más. Pero, insisto, resulta difícil imaginarse un segundo semestre fiscalmente parecido al primero.

Y esto me lleva al segundo problema. El primer semestre se ha caracterizado por un sector privado dolarizando sus portafolios y ajustando sus consumos y por un sector público compensando, parcialmente, la menor actividad privada, con la reducción del superávit fiscal mencionado. El neto fue recesivo pero mucho menos de lo que hubiera podido esperarse si el sector público hubiera mantenido sus ahorros. Ahora bien, da la impresión de que cualquiera sea el resultado de la elección, la dolarización de portafolios no se revertirá en el corto plazo (seguiremos “esperando para ver”) y sin el motor del sector público al ritmo actual, el nivel de actividad difícilmente se recupere fuerte. Es cierto que el escenario internacional ha mejorado en materia de demanda regional y precios de exportaciones, pero no ha cambiado lo suficiente como para modificar, drásticamente, los pronósticos recesivos.

En ese contexto, la discusión en el mercado laboral no será menor. Hasta ahora, los problemas de empleo y de ingresos afectaron, principalmente, al 40% de los trabajadores de la economía informal, sin protección sindical, ni regulatoria. Los trabajadores de la economía formal, por su parte, vieron empeorar sus ingresos por reducción de horas extras, y por suspensiones o “vacaciones anticipadas”, compensados, en algunos casos, por subsidios oficiales o aumentos de suma fija “a cuenta del día después”. Llegado el día después, los conflictos serán crecientes, entre sindicalistas tratando de defender el poder adquisitivo del salario (retrasado por la inflación real y no la del INDEC), en su propia pelea de poder en la interna sindical y en la externa peronista y por dirigentes empresarios presionados por el control de precios directo de mi amigo Moreno, e indirecto de la menor demanda, los altos impuestos al trabajo, y el menor volumen de actividad que sube los costos fijos.

Finalmente, un problema más estructural. El camino a estas elecciones estuvo marcado por una creciente intervención del Gobierno (no del Estado, que es otra cosa), en el funcionamiento de la economía. Controles de precios, restricciones a la exportación y a la importación, “llamados” de todo tipo a empresas, bancos, compañías de seguros, etc. para que compren tal o cual instrumento, otorguen tal o cual crédito, cobren tal o cual tasa, financien tal o cual proyecto, compren tal o cual producto, etc. etc.

Esos mecanismos “no institucionales” han sido fuertemente distorsivos y han generado una maraña de incentivos perversos para un funcionamiento razonable de la economía. También esto tendrá que ser revisado, si se quiere que el dinero debajo del plato del 29, siga valiendo algo y que los dos últimos años de este Gobierno transcurran razonablemente. Independientemente del resultado de esta noche.

BELGRANO Y SAN MARTÍN : HOY QUE NO SE ENOJEN


TRES AL HILO


NO HACE FALTA

UN COMENTARIO

Un clásico ejemplo preeleccionario !!!!!!!!!!!!!!!!

Del total de 7.300 casas contempladas en el Plan Estatal para el Personal Militar -convenio suscripto el año pasado-, ayer se entregaron las primeras 407.

De las “407 viviendas que se entregaron” según dice la crónica, en el acto presidido por CFK, saben cuántas están terminadas?

Solo TRES (3) !!!!

¿¿¿¿¿¿ Hace falta algún comentario??????

EL CLUB


EL CLUB DE LOS PRESIDENTES AUTORITARIOS
Por Andrés Oppenheimer (*)
Hoy, algo diferente. En lugar de comenzar con las noticias y terminar con mi opinión, como solemos hacerlo, voy a empezar despachándome de entrada. El motivo: Es difícil mantener la cabeza fría ante el desmantelamiento de la democracia que está teniendo lugar en Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Honduras.

La semana pasada, cuando los presidentes de estos países se reunieron en Maracay, Venezuela, para celebrar una cumbre extraordinaria del ALBA --la alianza regional de países de izquierda encabezada por Venezuela-- fue difícil no ver el grupo como una sociedad de ayuda mutua para la autoperpetuación en el poder.

Todos ellos fueron elegidos democráticamente por sus promesas de combatir la corrupción, pero casi todos, apenas asumieron sus cargos, concentraron toda su energía en cambiar la constitución para permanecer indefinidamente en el poder.

Veamos los titulares de los últimos días:

• En Honduras, el presidente Manuel Zelaya anunció el 25 de junio que ignorará un fallo de la Suprema Corte que le ordenaba rehabilitar en su cargo al jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Roméo Vázquez.

Zelaya había destituido al general por haberse negado a apoyar un referéndum que el presidente había convocado para cambiar la constitución y permitir su reelección. La Corte Suprema, el Congreso y el Fiscal General del país han dicho que el referéndum de Zelaya es ilegal.

Horas después de que Zelaya desconociera la decisión de la Corte Suprema, el presidente venezolano Hugo Chávez denunció que ''en Honduras se prepara un golpe de estado'' encabezado por ''la burguesía retrógrada'', y todos los presidentes del ALBA manifestaron su apoyo a Zelaya.

• En Ecuador, el presidente Rafael Correa, quien ya ha cambiado la constitución para reelegirse, está aumentando sus ataques contra los medios después de que el diario Expreso informó que empresas fantasma propiedad de su hermano Fabricio Correa han ganado licitaciones gubernamentales por más de $80 millones.

Días después de publicada la noticia sobre Fabricio Correa, el presidente firmó un decreto prohibiéndoles a las instituciones gubernamentales hacer publicidad en los principales periódicos. La semana pasada, la agencia de telecomunicaciones ecuatoriana impuso una segunda multa administrativa a la emisora de TV independiente Teleamazonas, en medio de advertencias gubernamentales de cerrarla.

• En Venezuela, Chávez, que ya cumplió diez años en el poder y fue quien inició la actual ola de cambios constitucionales destinados a permitir las reelecciones, dijo en su programa Alo Presidente! del 25 de junio que ''es probable'' que la emisora de televisión Globovisión sea clausurada.

Chávez inició una investigación de Gobovisión por supuestamente ''incitar al pánico'' cuando informó antes que las emisoras oficiales sobre el terremoto que sacudió a Caracas el 4 de mayo. Chávez ya cerró la cadena de televisión independiente RCTV en el 2007, después de anunciar repetidamente que lo haría.

En su mismo discurso del 25 de mayo, Chávez atacó al alcalde opositor de Caracas, Antonio Ledezma, por su viaje a Nueva York para denunciar su caso. Ledezma fue elegido alcalde en noviembre del 2008, pero al poco tiempo el Congreso dominado por Chávez creó un nuevo cargo, el de ''jefe de gobierno'' de Caracas, y lo colocó por encima de Ledezma. Luego, Ledezma fue despojado de sus oficinas y de casi todo su presupuesto, que fueron trasladados a la nueva funcionaria municipal que nunca fue electa para nada.

Todo esto es tan sólo una muestra. Por razones de espacio, no vamos a abundar en las medidas de los presidentes de Bolivia y de Nicaragua para perpetuarse en el poder.

Pareciera que todos ellos están siguiendo el mismo guión. Acto 1: Presentarse al país como un idealista antisistémico --ya sea encabezando un intento de golpe militar, como Chávez, o encabezando violentas protestas, como Evo Morales-- y aprovechar los titulares para convertirse instanténeamente en el centro de atención nacional.

Acto 2: Tras ganar la elección presidencial, cambiar la Constitución introduciendo una claúsula que permita la reelección. Acto 3: Apenas aprobada la Constitución, adelantar las próximas elecciones presidenciales. Acto 4: Una vez reelecto, acusar a Estados Unidos, la Iglesia y la oligarquía de intentar un magnicidio, y usar ese pretexto para encarcelar a los líderes de oposición y cerrar medios de comunicación críticos, preparando el terreno para gobernar con una oposición simbólica y asumir poderes absolutos.

Es cierto que los presidentes del ALBA no son los únicos. Otros, incluido el presidente colombiano Alvaro Uribe, están coqueteando con una nueva reelección, aunque todavía no está claro si seguirán ese camino.

Pero Chávez y sus aliados serían mucho más convincentes en sus aseveraciones de que están luchando para los pobres si se dedicaran precisamente a eso, y lograran reducir las tasas de pobreza a la mitad, tal como lo hizo Chile sin tener presidentes obsesionados por el poder. En este momento, resulta muy difícil no ver el ALBA como una sociedad de ayuda mutua para presidentes que se cobijan en slogans ideológicos para esconder sus agendas narcisistas.

(*) Andrés Oppenheimer es columnista de The Miami Herald y de El Nuevo Herald. Fue miembro del equipo ganador del Premio Pulitzer, ganador del Premio Ortega y Gasset , ganador del Premio Rey de España, y ganador del Emmy. Es autor de varios libros. Artículo publicado en el Nuevo Herald.

ESTAMOS VOTANDO


Por fin estamos votando pero ¿esto es la democracia?
POR CLQAUDIO M. CHIARUTTINI
Si estamos votando, ¿por qué no hay regocijo entre los electores? ¿Por qué hay una cierta decepción aún antes de ingresar al cuarto oscuro? ¿Por qué, aún cuando el candidato que triunfe sea aquel por quien votamos, la esperanza permanece ahuyentada? Temas sobre el que profundizó el autor durante su editorial dominical en radio América.


"Somos, más bien, nosotros, los vivos, los que debemos consagrarnos ahora a la tarea inconclusa que, aquellos que aquí lucharon, hicieron avanzar tanto y tan noblemente. Somos más bien los vivos los que debemos consagrarnos ahora a la gran tarea que aún resta ante nosotros: que, de estos muertos a los que honramos, tomemos una devoción incrementada a la causa por la que ellos dieron hasta la última medida completa de celo. Que resolvamos aquí, firmemente, que estos hombres no habrán muerto en vano.

Que esta nación, Dios mediante, tendrá un nuevo nacimiento de libertad.

Y que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no desaparecerá de la Tierra",
Abraham Lincoln,
Discurso de Gettysburg.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Sin Saco y Sin Corbata). Desde hace algunas horas, algo más de 10 millones de argentinos están intentando realizar el acto más importante que tiene un sistema democrático: votar.

Sin embargo, llegamos a estas elecciones en medio de la apatía y desinterés general de los ciudadanos, con polémica por la seguridad y transparencia de la votación y con la necesidad de colocar cámaras en los recintos de recuentos de votos para asegurar resultados limpios.

Llegamos a estas elecciones con hacker violando el sitio del Ministerio de Justicia donde se le informa el ciudadano dónde votar, con más de 300.000 documentos de identidad sin entregar y con DNI incluidos en los padrones con número inicial 40 millones, lo que implica que pueden votar menores de 2 años (ni que fuera una elección en un jardín de infantes).

Llegamos a estas elecciones con padrones realizados por adjudicación directa por 14 millones de pesos y, pese a ello, tienen 3 millones de errores, no están actualizados ni depurados y con nmbres de votantes nacidos en el Siglo XIX contemporáneos de Carlos Pellegrini y Roque Sáenz Peña, Leandro Nicéforo Alem y Lisandro de la Torre.

Llegamos a estas elecciones con listas cargadas de familiares, con más candidatos del campo que de organizaciones sociales, con más gremialistas lejanos Hugo Moyano que aliados del camionero, con cientos de listas acostadas o barridas a último momento y con un estreno: las llamadas listas espejos, una nueva forma de confundir al ciudadano.

Llegamos a estas elecciones con boletas múltiples y falsas, con candidatos impugnados, con listas colectoras, con candidatos homónimos, con el fantasma del corte de boleta y con la realidad del voto en blanco.

Llegamos a estas elecciones en Buenos Aires con 1.480 listas, 25.253 candidatos, con 30.792 mesas, con algunos distritos con hasta 60 listas diferentes y, en la mayoría de los casos, las autoridades de mesas que no están preparadas para una votación de esta envergadura y dificultad.

Llegamos a estas elecciones con el miedo por el voto migrante, con el miedo del voto cadena, con el miedo del voto fantasma, con el miedo del voto cambiado, en el fondo, con el miedo de que nuestra expresión de libre elección sea presa de las bestias que conforman algunos aparatos políticos que sólo piensan la forma de impugnarlos, romperlos, cambiarlos.

Llegamos a estas elecciones reemplazando a 36.000 autoridades de mesas por empleados públicos –como si eso fuera garantía de independencia-dado que más del 20% de las autoridades citadas no pudieron ser notificadas y, una cantidad indeterminada, no se presentó esta mañana a cumplir esa función. ¿Dónde quedó el orgullo de ser “autoridad de mesa!” que contaban nuestros mayores cuando estábamos por votar por primera vez, hace 25 años, allá en 1983?

Llegamos a estas elecciones con 3.600 mesas más que hace dos años, dado que la Justicia tuvo que reducir de 390 a 350 los votantes por mesa, para que no produzcan las aglomeraciones, largas colas, pésimas condiciones de votación y problemas en el recuento de votos que sufrimos en octubre del 2007 y casi deslegitimó a muchas de las autoridades electas.

Llegamos a estas elecciones con menos de 20 mesas mixtas, manteniendo una diferenciación de sexos que no parece lógica en el Siglo XXI, pese a que la Justicia reconocer la identidad y los documentos otorgados a transexuales, combinando lo más selecto del sexismo de hace 200 años con la aplicación plena de los derechos humanos.

Llegamos a estas elecciones con dos intendentes depuestos que buscan volver a sus cargos (Juan Carlos Tierno en Santa Rosa, La Pampa; y Roberto Porreti, en Pinamar), con lo cual, se vuelven a jugar internas abiertas dentro de las elecciones externas, convirtiéndonos a todos los argentinos en afiliados, al mismo tiempo, de casi todos los partidos políticos.

Llegamos a estas elecciones con mandatos incumplidos, renuncias anticipadas, con el clientelismo a pleno, con personas que heredan cargos por las que nunca hicieron campaña y con una segunda gran estafa hacia el votante aprobada por la Justicia Electoral: las candidaturas testimoniales.

Llegamos a estas elecciones con 42% de candidatas mujeres, con postulantes que han saltado de un distrito a otro, con nombres impuestos a dedo, con organizaciones no gubernamentales suplantando a los partidos partidos en sus demandas de transparencia, con candidatos que nunca han dado la cara, a los que no se les conoce la voz, pero que asumirán gracias a las falaces candidaturas testimoniales.

Llegamos a estas elecciones con una intervención pocas veces vista de la Justicia electoral que aceptó e impugnó candidatos, que aprobó y derribó listas, confirmando estafas electorales y, cosa curiosa, deslindando responsabilidades ante el recuento de los votos. Es más, la Justicia electoral llamó a los veedores internacionales para tratar de borrar con el codo, lo que escribió en sus fallos.

Llegamos a estas elecciones con campañas encubiertas, con campañas sucias, con campañas engañosas, con campañas con falacias, con campañas demagógicas, con campañas negativas. Sin embargo, estamos votando sin saber cuánto costó, en realidad, la campaña que acabamos de presenciar.

Llegamos a estas elecciones sin saber muy bien cómo se contarán los votos, dado que –como destaca Rosendro Fraga- el Frente para la Victoria se presenta sólo en 9 de 24 distritos, no se presenta en 2, junto con el PJ lo hace en 11. A su vez, la UCR está en los 24 distritos, pero en 10 aparece como Acuerdo Cívico y Social, como UCR a secas en 5 y con alianzas en el resto. El PRO va sólo en 1 distrito y en otros 9 va con alianzas. El ARI aparece, sin Elisa Carrió y con Elisa Carrió. El socialismo va sólo en algunos distritos, dividido en otros y en alianza en el resto.

Llegamos a estas elecciones casi sin debate. Pobre fue en la Capital Federal, casi a las trompadas terminó en Córdoba y en Tierra del Fuego presentaron un proyecto de Ley para que sean obligatorios.

Sin embargo, el secretario de Redacción de Ámbito Financiero, Ignacio Zuleta, escribió que ésta fue la elección donde hubo más debate desde el regreso de la democracia, aunque fue un debate indirecto, mediatizado.

Así, desde este punto de vista, llegamos a estas elecciones con un candidato que dice algo mientras camina por un centro comercial barrial, otro le contesta mientras besa un bebe, otro interviene desde una fábrica, otro da su opinión desde un sketch de televisión, otro más se suma desde un canal de cable y se cierra con otro que les responde a todos desde una entrevista radial. La verdad, no le falta razón al jefe de Política de Ámbito Financiero.

Entonces, desde esta visión, llegamos a estas elecciones luego de haber escuchado propuesta sobre seguridad, economía, distribución de la riqueza, desempleo, valor del dólar, forma de gobernar, forma de ser oposición y si un adinerado puede o no ser candidato.

En el camino se habló de estatizaciones y privatizaciones, del dengue y la Gripe A, de la educación, de la deuda externa, de los problemas del campo, de quién está mas cercano al tráfico de efedrina, de quién manipula a la Justicia.

Sin embargo, si hablamos de tantos temas, ¿por qué llegamos a estas elecciones en medio de la apatía y desinterés general de los ciudadanos, con polémica por la seguridad y transparencia de la votación y con la necesidad de colocar cámaras en los lugares de recuentos de votos para asegurar resultados limpios?

Después de que decanten los resultado de las elecciones, después que unos digan que tuvieron la mayor cantidad de votos, que otros digan que ganaron más diputados o que otros sostengan que fueron la sorpresa de la elección, el tema a tratar es el sistema político, el sistema electoral, la forma de representación del ciudadano.

Después de que decanten los resultados de las elecciones la reforma política prometida se debe llevar a la práctica. Los padrones deben estar actualizados y depurados, las listas deben presentarse en forma prolija, con candidatos que no renuncien a sus cargos para buscar otros o que anticipen que no jurarán en los cargos que serán votados.

Después de que decanten los resultados de las elecciones tenemos que tener elecciones con autoridades de mesa pagas, entrenadas, cuidadas por la Justicia electoral. Los recuentos de los votos deben ser claros y la transparencia y seguridad no se debe discutir más. Debemos conformar un un sistema a prueba de clientelismo, en donde el único miedo sea el miedo al voto castigo, a la sanción del ciudadano por un mal gobierno.

Después de que decanten los resultados de las elecciones debemos asegurar un sistema electoral que permita conocer todos los candidatos, que salgan de internas de partidos políticos, con plataformas claras y de fácil consulta, con candidatos que se votarán en forma uninominal por cargo.

Abraham Lincoln, dijo que la democracia era el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo. Eso, todavía, en la Argentina, no está asegurado.

Quizás, cuando votemos, estemos dando el primer paso para cumplir esa sencilla definición: que la democracia sea el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo y no un rosario de lamentos, pesares, dolores, estafas, engaños y trampas.

Aunque parezca mentira, como país, como ciudadanos, nos los debemos y lo merecemos.