
Los cortocircuitos —a esta altura evidentes— en el seno del oficialismo en torno a la candidatura de Cristina Kirchner, dejan entrever un inusual celo de la Presidenta por el manejo de los tiempos políticos, que alimentan la incertidumbre sobre su real intención de postularse a la reelección.
"Cuando la Presidenta decida lo que tenga que decidir, lo va a hacer ella", dijo desde Roma el vocero Alfredo Scoccimarro, habitualmente un funcionario poco proclive a hacer declaraciones públicas y menos para cruzar a un dirigente ultrakirchnerista como el diputado Carlos Kunkel.
Las palabras de Scoccimarro —y luego las del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández— no pueden expresar más que el enojo de la Presidenta con Kunkel, a quien se le ocurrió nada menos que fijarle la fecha de lanzamiento (el 23 de junio) a su candidatura para la reelección.
Pero además, el vocero fue clarito al asegurar que "cuando la Presidenta decida lo que tenga que decidir" lo va a comunicar ella misma. Léase: existe la posibilidad de que Cristina aún no haya definido su futuro político, por lo que menos podría darlo a conocer ahora mismo a los argentinos.
Como sea, la Presidenta parece atrapada en un laberinto: demasiada gente depende de su continuidad en el poder —algunos de ellos se encuentran bastante ansiosos, como Kunkel— y aún realizando un análisis sincero de la situación, tiene poco o ningún margen para declinar su candidatura a la reelección.
Los nervios se comprenden, con todo, porque la definición entró en la cuenta regresiva: la Presidenta tiene ahora sólo una veintena de días para definir su destino político y personal.
Mariano Spezzapria
NA


Read More... [Source: Portada - Posted by FreeAutoBlogger]
0 comentarios:
Publicar un comentario